jueves, 10 de julio de 2008

11 de julio: Día Mundial de la Población


Es una nota un poco larga pero me parece, mejor dicho, estoy segura que vale la pena leerla hasta el final para comprender esta realidad.

"Mejoras en planificación familiar
En el Día Mundial de la Población, que se celebra mañana, es importante recordar que el acceso universal a los servicios de salud reproductiva, y la educación integral para una sexualidad responsable son herramientas de trascendental relevancia.

El Día Mundial de la Población, que se celebra mañana, nos convoca este año con un tema central para las familias: la planificación en materia de reproducción. Planificar la reproducción supone que las mujeres y los hombres puedan decidir cuántos hijos tener y cuándo tenerlos. Se trata de un derecho mundialmente reconocido, que en la Argentina se cristalizó en el 2002, con la sanción de la Ley Nacional 25.673, que creó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. Se trata de que las personas cuenten con la información y los recursos necesarios para tomar decisiones libres en torno a su sexualidad y su reproducción, que les permitan a su vez, erradicar el riesgo de morir por causa de un aborto inseguro, extender sus oportunidades educativas y mejorar sus condiciones de vida. En promedio, las mujeres argentinas tienen 2,4 hijos. Sin embargo, el dato global esconde importantes desigualdades sociales. Más del 20% de las mujeres pobres y del 32% de las mujeres indigentes tienen al menos 4 hijos, proporción que desciende al 7,4% entre aquellas que no son pobres. Brechas similares observamos si analizamos la información según niveles educativos de las mujeres, infraestructura de sus viviendas, etc. Es decir, las mujeres que tienen más hijos son las que viven en condiciones más adversas, cuentan con menos recursos para tomar decisiones acerca de su reproducción, y van así reproduciendo un círculo vicioso de pobreza. Una arista insoslayable de la desigualdad muestra que mientras la fecundidad global desciende, la maternidad entre adolescentes se mantiene casi invariable, al concentrarse en los sectores pobres. Casi el 15% del total de nacimientos corresponde a mujeres que tienen hasta 19 años. Sólo el 30% de ellas buscó quedar embarazada, según estudios realizados con el apoyo del Ministerio de Salud. Las preguntas inevitables frente a esta situación son: en qué medida todas las parejas que viven en la Argentina están pudiendo tomar decisiones efectivas en torno a su reproducción Cuáles son nuestros desafíos pendientes Según el Ministerio de Salud, más del 40% de las mujeres que usan anticonceptivos modernos recurre sólo al preservativo. La falta de regularidad en su uso incide en los altos niveles de embarazos no deseados. Más del 25% de las mujeres se inclinan por píldoras anticonceptivas. Para muchas de ellas, una merma en la dotación de anticonceptivos en los servicios públicos de salud, como la que se produjo en la Argentina en el último semestre, puede haberlas dejado sin protección, a diferencia de aquellas que optaron por métodos de mayor alcance temporal como los dispositivos intra-uterinos, también garantizados por la Ley Nacional. Obstáculos de tipo cultural siguen incidiendo en que los jóvenes no cuenten con información clara, con el apoyo de los padres, madres, docentes y profesionales de la salud, y con los recursos necesarios para tomar decisiones responsables sobre su sexualidad y su reproducción.

El acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, y la educación integral de la sexualidad son herramientas de trascendental relevancia. Pueden salvar la vida de más de un centenar de mujeres que mueren anualmente por causa de abortos inseguros. Sería posible reducir la mortalidad de niños menores de un año. Además, cuando se puede elegir el número de hijos, es posible reducir la sobrecarga económica y de trabajo doméstico que pesa sobre las familias pobres y mejorar sus inversiones en educación y salud, contribuyendo a superar la pobreza. Buenos programas de salud sexual son necesarios para la prevención del VIH-sida y otras infecciones de transmisión sexual. En suma, el derecho humano fundamental de escoger el número de hijos y el momento de buscarlos requiere aún de esfuerzos adicionales por parte de los Estados en los países en desarrollo. Esfuerzos que demandan inversiones concretas para garantizar el acceso de toda la población a los servicios de salud reproductiva y sexual, para que entonces su mejor uso descanse en la libre elección de utilizarlos o no. Pero su potencialidad para mejorar la salud y la calidad de vida de la población, y proteger los derechos de las mujeres, hombres, jóvenes y niños es indudable. Reconocer la importancia y el respeto que merece cada persona permite construir un mejor futuro para cada sujeto, sus hogares y, en definitiva, la sociedad que integramos. "


No tengo palabras para agregar, solo repetir esto ultimo...
"Reconocer la importancia y el respeto que merece cada persona permite construir un mejor futuro para cada sujeto, sus hogares y, en definitiva, la sociedad que integramos. "

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